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EL DEDO EN LA LLAGA 13

Con absoluta preocupación de ciudadano veo como cada viernes en la noche Tuluá se convierte en tierra de nadie.

Cientos de muchachos algunos rebeldes, otros inadaptados, otros con una sobre dosis de adrenalina y otros tantos delincuentes consumados, se toman las calles de la ciudad en sus motos en caravanas que irrespetan semáforos, pares, en fin, rompen todas las normas de tránsito sin que nadie y nadie es nadie, pueda hacer algo.

La Policía como en tantos otros temas es incapaz de ponerle orden a la situación, la Administración Municipal expidió un Decreto para sancionar a los propietarios de las motos, pero nunca se ha aplicado de manera efectiva por razones aparentemente de orden legal, los padres de familia de quienes son menores de edad y participan en estos piques pues tampoco son capaces de controlar a los hijos que como delincuentes se están comportando.

El problema cada vez es mayor pues ya no se trata únicamente de las caravanas, como tal, se trata de atracos que algunos de quienes participan de estas cometen aprovechándose del camuflaje que les brinda la multitud.

Este tema requiere una solución urgente pero real, no la inversión de algún candidato a la Alcaldía que quiera aprovechar la coyuntura para hacer campaña, se requieren unas medidas concretas pues los ciudadanos de bien nos tenemos que acostar temprano los viernes, porque sí salimos en la noche nos exponemos a que nos atraquen, nos atropellen o le dañen los vehículos a quienes por desgracia se atraviesen en el camino de esta manada de antisociales.

Está claro que de no tomarse acciones ya cada vez será más difícil acabar con el fenómeno que ha alcanzado unas dimensiones colosales, paradójicamente todos sabemos que se reúnen estos moto inadaptados cada viernes en el sector Sur de la ciudad después de las 10 de la noche para dar rienda suelta a sus desenfrenado vandalismo, pero nadie hace nada y no es que este siendo exagerado, hay casos comprobados en los que personas buenas y trabajadoras han perdido la vida por estar justo en frente de estas caravanas, así que el problema sí es grave y sí requiere una solución inmediata.

Por Yonieher Ramírez Ospina

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