Patrocinador
Recomendado
Patrocinador
Campaña internet segura

Las empresas que prestan servicios en Colombia hacen con los usuarios lo que quieren y las EPS no son la excepción, además con estas entidades se cumple en viejo refrán: “Quien es bueno para cobrar es malo para pagar”. 

En Tuluá Coomeva demostró que ese dicho es real, pues pensar en la vehemencia con la que persigue con llamadas, mensajes de texto y correos electrónicos a los usuarios cuando estamos atrasados en unos días con el pago de cada mes cuando ellos le deben a las clínicas miles de millones de pesos; en el caso puntual de Tuluá le adeuda cerca de 10 mil millones a la Clínica San Francisco por lo que esta semana se nos informó a los más de 6 mil usuarios que recibimos el servicio médico en esta Clínica que por la alta deuda de esta EPS y su constante incumplimiento en los acuerdos de pago ya no nos atenderán más en esa casa de salud.

Me preguntó ¿Quién regula que esta o las otras EPS le paguen a las IPS? La respuesta es nadie. Por eso es que los hospitales están en una profunda crisis y quienes deberían reformar las leyes de salud no hacen algo, pues los congresistas en un alto porcentaje o son socios de las EPS, o sus familiares lo son, o estas entidades financian sus campañas, es decir están maniatados en una inmensa mayoría.

Eso quiere decir que los usuarios en todo Colombia estamos en las manos de las EPS y nadie nos defiende, ni a nosotros, ni a los hospitales o clínicas, para lo único que las normas aplican es para cobrarnos cada mes el valor del aporte a la salud; en el caso de Tuluá nadie nos ha explicado que va a pasar con quienes ya no podemos ir a la Clínica San Francisco. Nadie da una respuesta.

Las EPS nos tratan como quieren, debemos entutelarlas para que autoricen exámenes, operaciones y tratamientos de altos costos, todo con estas empresas es una lucha que a veces dura hasta años para poder que cumplan con sus obligaciones y parece ser que nadie los controla, nosotros los usuarios nos tenemos que defender como podamos y eso si pagar cumplidamente con nuestras obligaciones así ellas no cumplan con lo que les corresponden y no es un problema nuevo, ni exclusivo de Tuluá, es un problema antiguo y de todo el país. 

Yonieher Ramírez Ospina

Nota patrocinada