Patrocinador
Recomendado
Patrocinador
Campaña internet segura

Cada año las autoridades, entidades del Estado, empresas privadas y medios de comunicación hacen campañas para alertar a los colombianos del gran peligro que representa manipular pólvora. 

En época navideña es cuando se intensifican dichas campañas, principalmente intentando que no existan niños quemados con estos elementos que para muchos son inofensivos pero que en realidad son mortales cuando no son usados por personas capacitadas. 

Mi pregunta es ¿Por qué aún hoy, en pleno año 2015 sigue habiendo gente tan irresponsable que quema pólvora y lo peor permite que sus hijos lo hagan sin pensar en las consecuencias que esto puede llegar a traer? El número de quemados durante diciembre es alarmante y cada año se presentan casos tristes que demuestran la inconsciencia de las personas al pensar que la pólvora es un juego.

Los decretos que adoptan los gobernadores y alcaldes para prohibir su comercialización y uso no sirven de mucho, por lo que creo que ya es hora de que nuestros padres de la patria se pongan serios y desde el Congreso se formule una estrategia eficaz para erradicar el uso de pólvora.

Por los niños es el momento de promover una ley que regule la fabricación, comercio y uso de la pólvora en todas sus formas y no sea una lucha solitaria de los gobernantes locales, Claro que no bastará con una Ley rígida, se hace urgente que esta sea aplicada de verdad, no como tantas normas que existen en nuestro país con las que no pasa nada.

En el Valle vivimos este problema de manera directa, aunque hasta el momento las cifras de quemados son menores a las de años anteriores, es muy lamentable que hasta niños que ni siquiera han aprendido a caminar ya estén marcados con quemaduras producidas en muchos casos por la falta de cuidado de sus propios padres.

Hay un gran número de jóvenes de esta generación que están creciendo sin dedos, con un sólo ojo, o con cicatrices imborrables que les marcará su vida para siempre y les recordará que gracias a la irresponsabilidad de muchos y a la permisiva pasividad del Estado un supuesto estallido de alegría les amargó su vida para siempre.

La próxima vez que quiera comprar pólvora y más para dársela a sus hijos cuestiónese que tan buen padre es usted y qué tan bueno es el ejemplo que les está dando a sus hijos, a esos que tiene la responsabilidad de cuidar.

Yonieher Ramírez Ospina

Nota patrocinada