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EL DEDO EN LA LLAGA 9

"En la guerra y en el amor todo se vale" premisa que varias campañas están poniendo en práctica en la actual contienda electoral no sólo en Tuluá, sino en muchos municipios y departamentos.

En el caso de la villa de Céspedes esta obtusa premisa está presente en varias campañas ignorando muchas cosas. Primero que hasta las guerras tienen normas y principios, y segundo la política, especialmente la campaña para ganar la Alcaldía no es una guerra, aunque muchos parecen ver este proceso como una batalla.

No creó entonces que se valga que ataquen a las familias de los candidatos difamando su honestidad y hasta su dignidad, tampoco se vale que algunos simpatizantes de las campañas vendan la estúpida idea que aquellos que no compartimos sus iniciativas somos enemigos del desarrollo o progreso de nuestra ciudad, aunque obviamente están en todo su derecho de opinar siempre y cuando lo hagan de frente y poniendo la cara, no como esos delincuentes, mequetrefes, que se esconden detrás de falsos perfiles en redes sociales para intentar destruir con sus comentarios nefastos.

Creo que no todo se vale en la contienda electoral y que el aliarse con cualquiera sin importar de donde provenga su poder electoral y económico no se vale, como tampoco se vale que dirigentes que hoy están inhabilitados o incluso en la cárcel quieran apoderarse de nuestro municipio usando a sus empleados para ganar el poder.

Considero que no se vale el que algunas personas en su afán de ganar en los comicios del próximo 25 de octubre quieran atropellar a todo aquel que no simpatice con sus ideas, y desde ningún punto de vista se vale que individuos indeseables quieran que los tuleños veamos como si fuese una guerra este proceso para elegir al próximo Alcalde, pues el 26 de octubre, gane quien gane, todos deberemos ir a trabajar, a estudiar, mercar en fin seguir con nuestra vida normal, pues independiente de quien gane las elecciones todos seguiremos viviendo en esta ciudad, por lo que no vale la pena alimentar odios, aunque para algunos esto es casi imposible de entender ya que su ignorancia no los deja ver más allá de sus narices.

Por Yonieher Ramírez Ospina

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