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EL DEDO EN LA LLAGA 4

Los azules se pintan de rojo, los rojos se destiñen, los verdes se empalidecen, los amarillos se ponen colorados y al final la policromía es la reinante.

No estoy loco, ni estoy escribiendo sobre arte. Primero porque de eso no entiendo nada, segundo porque estoy haciendo alusión al panorama político colombiano y especialmente al panorama de la política tulueña, que cómo si se tratara de un circo los colores se entrelazan y se disfrazan unos con otros.

En nuestro municipio hoy los dirigentes políticos se caracterizan por dones de camaleón, y los azules, rojos, verdes y amarillos y hasta los sin color se aparean políticamente, sin cumplir con los preceptos éticos de defender las banderas de sus respectivos Partidos, y que no se crea que estoy pretendiendo que hoy se haga la política de ciertas posturas que nos llevó a una estúpida guerra, pero al menos esos dirigentes eran fieles a sus principios, hoy cada quien jala para donde más le convenga sin importar nada más que su beneficio.

Hoy en Colombia y Tuluá los camaleones abundan, los que hoy son de una corriente mañana son de otra, lo peor, se cambian de una orilla a otra, es decir van de extremo a extremo. Con el mayor respeto debo señalar que hay buenos líderes en Tuluá, pero vistos individualmente porque como Partidos hay muy poco que ver o casi nada, la mayoría son grupos de enemigos que conviven bajo un techo político porque les toca y porque como Partido pueden obtener más cosas, pero no porque sigan ideales de Partido, ni filosofías sociales.

Me pregunto qué pensarían los grandes pensadores políticos de nuestra historia, aquellos que fundamentaron estructuras que cimentaron los Partidos; hoy seguramente si vieran esta sinvergüenzada morirían de pena moral y tristeza de ver la guachafita en que se volvieron los Partidos que fundaron.

Muy pocos dirigentes pueden hoy en Tuluá afirmar que nunca han sido varios Partidos y que siempre han defendido sus posturas y filosofías, hoy cada quien busca lo suyo y los ideales fueron reemplazados por sus necesidades, por ello es que la gente ya no vota por un color o una bandera y lo hace por las personas pues muchas son buenas por encima de los movimientos.

Por Yonieher Ramírez Ospina

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