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EL DEDO EN LA LLAGA 73

Creo que nadie con sentido común se opondría al desarrollo de Tuluá, pero los amigos cercanos al alcalde Gustavo Vélez quieren hacer ver a quienes cuestionamos sus procedimientos como si no nos interesará el progreso del Municipio.


calle 25En los últimos días con satisfacción se realizó el cambio de la calle de 25, la cual recibió un necesario tratamiento siendo asfaltada en toda su longitud, esa fue una buena iniciativa del Burgomaestre pero la culminación de los días de trabajo en tan importante calle no fue acertado, pues a los comerciantes de este sector les llegó una carta bastante hostil que en tono inquisidor y con ribetes de dictadura les ordenaba a estas personas a que en un plazo de 8 días desocuparan el espacio público que están usando, es decir que entraran las mesas, recortaran los parasoles, tumbaran escaleras; si bien es cierto que existe una ocupación del espacio público no puede el Alcalde ni su Director de Planeación pretender que en una semana todo se solucionara y menos cuando el bulevar que aseguran construirán nunca fue socializado. TE PUEDE INTERESAR: ¿PENSANDO EN VOZ ALTA?

Después de que los comerciantes anunciarán una protesta y un posible bloqueo de la vía, el tono de los dos funcionarios cambio, y ya no serán 8 días de plazo y explicaron qué es el famoso bulevar, pero una vez más el Alcalde actuó como si Tuluá fuese su finca, donde puede ordenar pensando que todos deben hacer lo que él dice, pues queda claro con ejemplos palpables como el derribamiento del muro del paso a nivel del barrio Escobar, el proyecto de la galería y el derribamiento del encerrado del Gimnasio del Pacífico que el señor Vélez es inconsulto, que ordena y después analiza. No es bueno que un Mandatario se crea el dueño del Municipio, pues es verdad que es la primera autoridad, pero Tuluá es de todos, y no debiera siempre esperar que la gente reaccione enojada o proteste para ahí sí socializar, sería mejor primero socializar, conciliar y luego actuar; pues si las intenciones son buenas no veo el por qué actuar a espaldas de la gente y mucho menos dar órdenes que atropellen al ciudadano.
Cada vez el Alcalde de Tuluá me recuerda más una frase que dice que “El poder embriaga, enceguece y hasta empalaga”.

Nadie puede estar en contra del desarrollo, pero sí este es en verdad para el beneficio de la gente por qué no explicarles cómo se llegará a ese desarrollo y no apabullar con órdenes incoherentes para despertar el malestar y luego si socializar.TE PODRÍA INTERESAR: EN TULUA PODRÍA HABER UN “MARIHUANOMETRO”

Escrito por: Yonieher Ramirez Ospina


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