Patrocinador
Recomendado
Patrocinador
TIAN SHOES

SE VALE SOÑAR 003

Anteriormente habíamos hablado de los miedos y lo primero es descubrirlos, pero para saber cuáles son esos miedos debemos entender cómo funciona nuestro cerebro.


El cerebro humano está dividido básicamente en tres partes; neocórtex, límbico y reptiliano. Este último es el encargado de guardar las experiencias del pasado para sacarlas en cualquier momento y evitar que cometas errores o vayas a salir lastimado, es la expresión más primitiva de nuestro cerebro y fundamental para la supervivencia, es nuestro lado cavernícola. TE PUEDE INTERESAR: ¿TIENES MIEDO?

El cerebro reptiliano y los demás cerebros tienen cientos de imágenes y datos para traerlos en cualquier momento solo para ayudarte, pero la mayor parte del tiempo no somos conscientes de lo que tenemos almacenado ahí, y en ese momento que menos lo esperamos salen los temores que nos paralizan o nos sacan corriendo.

¿Cuándo se guardó ese temor?, ¿en qué momento fue?, ¿por qué no lo sabíamos? Bueno, el cerebro reptiliano no pide permiso para esas cosas, te pongo un ejemplo; a pesar de que he dictado cientos de conferencias aún tengo miedo de hablar en público, pero se me quita una vez empiezo a hablar, como te dije en la anterior nota “los miedos son casi imposibles de desaparecerlos”, se fijaron en mí una vez cuando estaba en la escuela, un niño salió a exponer y todos se burlaron de él, mi cerebro quiere evitar que esto me suceda.

Miedos como este pueden provenir incluso de anécdotas de tus padres, películas o experiencias ajenas, pero no descubres esos temores si no los enfrentas.

Como ese temor que sentimos cuando queremos aprender a conducir; aún recuerdo los nervios que percibí cuando arranque por primera vez en un vehículo y poco a poco fui superándolo, enseñándole a mi cerebro que era algo natural e indispensable, ahora disfruto conducir y salir a conocer lugares. TE PUEDE INTERESAR: ¿SUFRES DE PROCRASTINACION?

Así funciona nuestro cerebro, es un computador programable el cual necesita muchas horas de práctica. Inicialmente te sentirás como cuando empezaste a conducir, estabas pendiente de los carros, las personas, cual es el freno, el acelerador, cómo van los cambios, los retrovisores, etc, pero ahora ni te das cuenta la cantidad de información que tu cerebro controla y hasta logras percibir el paisaje, disfrutas conducir, esa transición te costó horas de práctica, piensa en personas que no conducen ni una bicicleta. Ahora piensa que así te ves cuando no puedes conducir tu propia vida para llegar a donde quieres.

Piénsalo, tus temores te pueden llevar a lugares donde ni siquiera imaginaste, pero si ni siquiera has descubierto cuales son, ¿cómo pretendes empezar avanzar?


{loadposition anuncios_art