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EL DEDO EN LA LLAGA 104

La seguridad de Tuluá no está bien, así el alcalde Gustavo Vélez a través de su oficina de comunicaciones y varios de sus áulicos quieran engañar a los tulueños con boletines de prensa y publicaciones en redes que muestran frías y lúgubres cifras como si el hecho que en un año se presenten unos homicidios menos que en otro año fuese bueno.

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Según esto, se quiere hacer notar que si han asesinado 10 personas menos que hace un año vamos triunfando en la lucha contra la delincuencia, esa forma óptima de medir la inseguridad que ha hecho carrera entre las autoridades es insólita pues un solo homicidio debe ser visto como un hecho trágico, pero en Tuluá la respuesta a cada asesinato y a los actos terroristas que han ocurrido en las últimas semanas ha sido salir a mostrar capturas que nada tienen que ver con lo que los ciudadanos quieren oír de sus gobernantes ante estos hechos. TE PUEDE INTERESAR: PROHIBEN CIRCULACIÓN DE CARRETAS Y SIMILARES EN EL CENTRO DE TULUA

Explotan dos artefactos en menos de 10 días y el silencio del Burgomaestre es sepulcral, en el pasado los alcaldes por lo menos daban la cara y afrontaban la realidad, no intentaban como el gato tapar lo que huele mal.

Entiendo el malestar de los ciudadanos pues a la policía en la Villa de Céspedes el Alcalde los está mandando a protegernos de los inofensivos vendedores ambulantes mientras la delincuencia azota el municipio, parece que para el Gobernante es más importante que los uniformados garanticen el hambre de hombres y mujeres humildes que el que estén dando resultados en materia de seguridad, en otras palabras es mejor que en vez de arrinconar la delincuencia los uniformados garanticen que las calles del centro por donde pasa el emperador Vélez en su lujosa Toyota Prado estén despejadas sin las personas que están luchando por llevar un bocado de comida a su casa.TE PUEDE INTERESAR: LO "IN" EN TULUA

En Tuluá los ciudadanos de bien esperamos que con esa misma determinación que el Mandatario manda a los uniformados a despejar de los vendedores las calles los envié a garantizar nuestra seguridad, pues esa es su principal obligación.
Nota escrita por Yonieher Ramirez Ospina

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